Para el CEO
El estudio del CEO
Vuestra forma de decidir, escrita y trabajando para vosotros. Con el tiempo, vuestra mente.
Ver la ruta →Exedra ayuda a los CEOs a poner la IA a trabajar en su empresa sin perder lo que la hace buena: su criterio.
Todas tienen la misma raíz, y es más vieja que la IA.
Hace 540 millones de años
la vida probó todas las formas.
Casi todas murieron.
Entre las que quedaron,
un gusano que no prometía nada.
No tenía armadura.
Tenía una columna.
Sobre esa columna se construyó
todo lo que tiene espalda.
La IA está en ese momento.
Hoy sale una herramienta de IA nueva cada semana, y casi ninguna seguirá aquí dentro de tres años. Elegir la buena es una apuesta. Por eso no empezamos por la herramienta.
Leer la historia entera →El fondo de aquel mar está hoy a 2.300 metros. Solo se sube con guía.Con la IA pasa igual: lo que queda no se compra hecho. Se construye dentro de vuestra casa, con vuestra gente y con alguien que ya ha subido.
Lo que perdura se vuelve roca: una memoria, un criterio escrito, alguien que responde con su nombre.Lo que no caduca es lo que vuestra casa sabe: por qué decidís lo que decidís. Casi nunca está escrito. Una vez escrito, cualquier IA, la de hoy y la que venga, trabaja con vuestro criterio en vez de sustituirlo. A eso lo llamamos la columna.
Antes de subir, antes de tocar nada en vuestra casa, nos sentamos. Con quien firma. Treinta minutos, sin propuesta.
Una exedra es el banco semicircular donde se sentaban a pensar. No se cierra sola: se completa con quien se sienta.
Para el CEO
Vuestra forma de decidir, escrita y trabajando para vosotros. Con el tiempo, vuestra mente.
Ver la ruta →Para vuestro equipo de análisis
El porqué de cada decisión del equipo, escrito, para que no se vaya cuando alguien se va. Cuatro semanas, precio cerrado. Es vuestra.
Ver la ruta →Para toda vuestra empresa
En tres semanas, dónde os sirve la IA y dónde no. Luego, construirlo juntos.
Ver la ruta →No subimos por vosotros. Subimos con vosotros, y cada vez un paso más atrás.
Esto nació en la exedra desde mayo. Aquí se prueban muchas formas; las que quedaron llevan la misma columna.
Tres animales que eran uno: las notas, el correo y el criterio de un equipo, escritos con su porqué. Nació en junio en una gestora regulada por la CNMV.
El más abundante de la cantera: 284 libros en una estantería propia, con sus portadas, y diez mentes que los conocen, los recomiendan y debaten entre ellas.
Cinco ojos y una trompa: diez maneras de razonar reconstruidas sobre su obra, validadas entre sí, que se sientan en cada decisión que lo merece.
Mil páginas nacidas de datos propios —once años de series climáticas, cálculos de luz verificados contra el observatorio oficial— y de un censo hecho ficha a ficha.
«Medusa» 1911–1985
En 1909, el paleontólogo más poderoso de su época encontró esta cantera y se llevó miles de fósiles a su despacho. Los clasificó con los animales que ya conocía: esto es una medusa, esto una gamba, esto una esponja. Los tuvo delante veinte años.
Eran tres trozos del mismo animal: la boca, el brazo y el cuerpo de un depredador de medio metro. Nadie lo vio hasta sesenta años después.
No le faltaban datos. Le faltaban cajones nuevos.
Con la IA pasa hoy: se mira con los cajones de lo que ya había —una herramienta más, un buscador, un chatbot— y por eso se compra lo que no era. La pregunta que abre el cajón nuevo no es qué herramienta os hace falta, sino qué sabe vuestra casa que no está escrito en ninguna parte.
Son los pensadores de los que me rodeo, con los que he crecido y de los que he aprendido estos años. Los hemos reconstruido a partir de su obra, para que razonen como razonaban, y se sientan a la Mesa en cada decisión que lo merece: las nuestras y las vuestras.
Tocad una silla: cada uno os dice qué le diría a un CEO.
Quien responde: Ignacio Satrústegui, socio fundador.
Dos años construyendo IA en producción dentro de una firma boutique: agentes con límites, flujos con trazabilidad, integraciones con sistemas heredados, despliegues con gobernanza. Construyó la memoria de criterio de una gestora regulada por la CNMV —cada decisión con su porqué, escrita con su equipo dentro—, en producción desde el verano, con el compliance trabajado mano a mano: reuniones recurrentes, líneas rojas claras, sin atajos.
Las capas que no cubrimos —ciberseguridad especializada, compliance profundo, ingeniería senior de IT— viven en vosotros y se trabajan codo con codo. No es debilidad: es la única forma honesta de entrar.
Rebobina la cinta y sale otro mundo. Rebobínala mil veces y siempre sale una memoria, un criterio y alguien que responde.